Después de 16 días del lamentable desborde del Río de Las Minas, familias agrupadas en tres juntas de vecinos del sector afectado; Playa Norte, Barrio Croata y Barrio Centro, se organizaron para las futuras acciones a seguir. Entre la más relevante se encuentra la demanda, que se votó en forma unánime, hacia el Estado y los responsables directos de la catástrofe.
La vocera de las juntas de vecinos, Marcela Baratelli, manifestó que las autoridades hablan sólo de las 40 familias que se encuentran albergadas, mientras que los datos que manejan dicen que las familias afectadas son alrededor de dos mil, quienes perdieron todo y, sin embargo, no entran en el catastro oficial por no estar en el albergue ya mencionado.
En relación al desborde y a lo mediático que fue la noticia en la primera semana, las juntas de vecinos juzgan el actuar de la prensa nacional con el hecho, ya que al no informar pareciera que el problema se arregló. La vocera aludida en el texto se refiere a que los trabajos se mantendrán hasta en unos 5 meses más y que éstos parecieran disminuidos en los medios.
Las familias damnificadas
Bartelli indicó que 400 familias se han acercado al Minvu para inscribirse en el catastro y así recibir ayuda de parte de estos, no obstante, las demás familias no van porque no habrá ayuda por parte del Minvu al tener casas avaluadas en más de 40 millones de pesos.
Asimismo, los vecinos que se inscriban obtendrán una especie de bono de un millón quinientos mil pesos para comprar materiales, acción que ha sido objeto de varias críticas, como Mario Arecheta, vecino del lugar siniestrado, quien dice que es una especie de burla para las familias que lo perdieron todo.
Agregó Arecheta que esto se refleja porque las casas allí construidas fueron hechas con el esfuerzo por los mismos residentes, sin tener que pedir dineros al Estado. Por ello, ahora que perdieron todo, hasta sus lugares de trabajo, exigen que sean atendidos.
Los responsables
La vocera sostiene que los responsables deben dar la cara, ya que si se hubiera avisado con tiempo, todo sería diferente. Pese a ello, criticó duramente al seremi de Gobierno, Miguel Schweitzer, quien para Radio Cooperativa señaló que “Advertir o no del desborde del río no habría hecho diferencias”.
Así, Marcela Baratelli dice que al no avisar a tiempo los vecinos podrían haber sacado sus autos, pertenecías, familiares y proteger sus casas con planchas o sacos de arena. Por consiguiente, lo que sintió la vocera de parte de las autoridades al momento del desborde fue “Arréglensela cómo puedan”, cuando sólo había que escapar del metro y medio de agua y lodo.
Con todo, en el desborde del río influyeron varios puntos, entre ellos; el choque de un frente climático del Pacífico y Atlántico, la costanera funcionó como dique y la falta de nuevos puentes. Este último, la vocera manifestó que a causa del terremoto del 27 de febrero, los recursos de la región se tuvieron que desviar allí.
